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Santuario del Cristo de la Ascensión: en la provincia de Orense, diócesis de Astorga, ayuntamiento de Vega del Bollo y feligresía de San Andrés de Prada. Situado en un soto de castaños al oriente de Prada.

Era una capilla pobre, en la que, desde tiempo inmemorial, se celebraba la festividad de la Ascensión, aunque no había altar alguno que la representase; pero este santuario atrajo la veneración de los fieles, por haberse observado en él, según tradición, la cura de algunas enfermedades crónicas, en los que con devoción le visitaban en el día de la Ascensión, circunstancia que atraía, no solo de los pueblos comarcanos, sino también del inmediato reino de Portugal.

Un sinnúmero de enfermos que presentaban buenas ofrendas, con las que en 1810, el párroco de San Andrés tuvo lo suficiente para hacer construir una iglesia con bóveda sobre arcos de granito, de orden toscano, con una nave de 80 pies de largo, 70 de ancho y 50 de elevación.

El altar mayor representa hoy, en relieve de madera bastante bien ejecutado, el paso de la Ascensión de nuestro Divino Redentor. Los vasos que sirven para el culto, así como la lámpara, son de plata. Contiguas al Santuario hay algunas casas que eran de su propiedad.

Diccionario Geográfico–Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar. D. Pascual Madoz – 1.848



El Santuario del Cristo de la Ascensión de Prada



Sobre un balcón natural y rodeado de castaños centenarios, se alza nuestro más venerado edificio religioso, el Santuario del Cristo de la Ascensión (s. XVI-XVII), en el que se celebran cada año la Romería de la Ascensión, en el mes de mayo y la misa, en honor a la Virgen de los Dolores, el 15 de septiembre.

Este templo construido sobre sillares de mampostería y tejado de pizarra, con una distribución interior organizada en torno a una cruz latina de 41 x 15 metros:





La Restauración del Santuario del Cristo de la Ascensión en Prada

El Santuario del Cristo de la Ascensión - Prada

Tocando las Campanas en el Santuario del Cristo de la Ascensión

Exterior del santuario: Templo y Dependencias

La restauración del Santuario y de su interior

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Se atribuye la autoría de la imagen del Cristo a D. Ferreiro, natural de Noia, por encargo del Marqués de Figueroa, ilustre personaje con derecho de representación en la parroquia de Prada; y a  D. Agustín Dieguez de Castromarigo, el Altar Mayor (por el que cobró 4.228 reales) y las capillas laterales. Hasta hace poco tiempo, el templo contaba también con unos grabados pictóricos de gran valor y belleza en la bóveda y en laterales y que fueron “ocultados” por el último sacerdote que vivió en Prada, al encalar las paredes de color blanco.

La fachada del templo es escueta en decoración, destacando el friso encima de la puerta principal donde se observa, entre dos pequeñas columnas, una concha parecida al símbolo de los peregrinos pero con dudas si ésta representa eso ya que este no es templo dedicado al apostol Santiago ni lugar del camino jacobeo. La esbelta fachada destaca por su altura gracias al campanario que lo remata; este tiene capacidad para cuatro campanas, en la actualidad encontramos dos, desconociendo si en un pasado tuvo más.

Tanto el campanario como la sacristía concluyen con sendas cruces de hierro forjado, destacando la cruz del crucero que está rematada por una veleta en forma gallo.

Desconocemos el origen del primitivo Santuario pero algunas fuentes lo atribuyen a los Padres Trinitarios Descalzos que tenían un Monasterio en Valdeorras, en la aldea de Correxais, ya que como hemos detallado anteriormente, encontramos tres imágenes trinitarias en el santuario: el Padre simbolizado por el ojo dentro de un triángulo sobre el frontón del altar mayor, la Paloma como símbolo del Espíritu Santo en el púlpito y sobre la figura del Cristo, y este como Hijo ascendiendo hacia el señor.

Los indicios apuntan a que la primera Iglesia o Ermita, pudo construirse en 1609. Este dato se basa fundamentalmente en la inscripción “Ascensio 1609 Domini” que encontramos, casi borradas sus letras, en la capilla y perfectamente visibles en una inscripción en el dintel de una de las puertas inferiores, en las cuadras de las dependencias de los feligreses.

Sobre el santuario actual se conservan evidencias desde 1798. En aquella fecha, con Francisco de Anta como sacerdote, se abrió un libro de fábrica del Santuario, por orden del entonces Obispo de Astorga. Pero ya antes, en 1796, se pagaron 1032 reales a los canteros que empezaron a arrancar piedra de la zona de “Os Morneiros” para la construcción del santuario.

En 1.799, se bendijo la actual capilla mayor y en 1.801, se celebró en ella la primera liturgia dedicada a la Ascensión de nuestro Señor.

Las limosnas de los devotos y peregrinos que acudían al Santuario durante las misas y en especial en las romerías de la Ascensión y de la Virgen de los Dolores, fueron la principal fuente de financiación. Gracias a estas aportaciones:

En 1.806, se recaudaron 16.000 reales de vellón para la construcción de la sacristía. Dos años después, se recogieron 8.000 reales, invertidos en la casa y en cuadras. Al año siguiente se invirtieron los 7.500 reales recaudados en la sacristía, su balcón, el púlpito y otras obras menores del santuario.

Entre 1.812 y 1.815, otros 23.000 para adquirir los materiales del campanario que se concluyó en 1.816 por D. Juan Antonio Barros con un coste de 26.000 reales. En 1824, visitó el Santuario el Obispo de Astorga que ordenó la compra de las campanas, una de 288 kg y otra de 104 Kg, por 1.870 reales.  Estas se colocaron un año después, en 1.825, fecha en la que podemos dar como concluida la construcción del Santuario, en la visión que actualmente podemos contemplar.

En 1846 tomo posesión del curato de Prada, D. Andrés Rodriguez de Chaodacasa y compró la imagen de la Virgen de los Dolores.

En fechas posteriores y hasta nuestros días, se han realizado obras menores y de reparación, algunas que podríamos considerar como un sacrilegio sobre este conjunto arquitectónico-religioso único en la Comarca de Valdeorras: ocultar los pinturas y frescos originales bajo una capa de pintura blanca.

En la actualidad, se están llevando a cabo, por medio de la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia, las reformas más importantes desde su construcción cuyo objetivo es recuperar el templo y sus edificaciones anexas a su esplendor original. En una primera fase y con un presupuesto de 177.000 euros: se renovarán las cubiertas de la iglesia y de la sacristía para evitar las continuas filtraciones del agua de la lluvia, colocando un nuevo lousado de pizarra sobre un entablado de castaño; se eliminará el mortero de cemento que oculta las piedras de sillería, se pintarán las piezas de forja de los balcones, cruces y campanario; en el interior del tempo, se intentarán recuperar las pinturas murales actualmente ocultas. En una segunda fase, está previsto restaurar las dependencias anexas al templo.

Vista aérea del Santuario: Templo y dependencias desde el Sigpac

Altar Mayor del Santuario del Cristo de la Ascensión

Sobre un balcón natural y rodeado de castaños centenarios, se alza nuestro más venerado edificio religioso, el Santuario del Cristo de la Ascensión (s. XVI-XVII)

El balcón y púlpito, que se utilizaba para celebrar misa al aire libre en días de gran concentración de feligreses

Detalles de la cúpula del campanario y la cruz que lo corona.

Detalles de la cruz y la veleta en forma de gallo que encontramos sobre el crucero del templo

Inscripción en el dintel de una de las puertas inferiores, en las cuadras de las dependencias de los feligreses, donde podemos leer “Ascensio Domine 1.609”; piedra posiblemente recuperada de una iglesia primitiva sobre el lugar en el que se levanta el actual Santuario.

Detalles del estado ruinoso en las se encuentran las dependencias anexas al Santuario.

En el altar mayor, preside debajo de un frontón y entre 4 columnas corintias policromadas, un retablo en autorelieve con la imagen del Santo Cristo rodeado de nubes y de los arcángeles Miguel, Uriel, Rafael y Gabriel en el momento de su Ascensión hacia el Padre, cuarenta días después de su resurrección, y bajo él, los once apóstoles, la Virgen María, María de Magdala y María, esposa de Cleofás.  Sobre el Señor, de nuevo la representación alegórica de la Santísima Trinidad: el Espiritu Santo en forma de Paloma y encima del frontón, la figura triangular del ojo divino del Padre. A ambos lados del altar, vemos en sendos retablos las Santas Escrituras con versículos sobre la Ascensión, entre una cruz y el arca de la alianza con dos querubines.


El interior del Santuario del Cristo de la Ascensión

En cada esquina del crucero, los retablos de los evangelistas: San Juan, San Marcos, San Lucas y San Mateo

Detalles del dosel o cubierta del púlpito, adornado en su parte inferior por la representación del Espíritu Santo en forma de paloma y, en la superior, sobre una semicúpula ovalada, el Hijo de Dios en forma de niño

Curioso atril en forma de oca/pato??, que encontramos en el coro

Figuras religiosas, desconocemos a quien representan, en las capillas laterales

Antiguo confesionario a la espera de ser restaurado

Detalles de la restauración del exterior del templo (agosto 2009)


Reportaje del Santuario del Cristo de la Ascensión de Prada.
Diario La Región - Valdeorras, del 8 marzo de 1994